Crítica literaria para RED DE CIENCIA FICCIÓN:
Y PESE A TODO… de Juan de Dios Garduño.
Jorge Zarco Rodríguez
Todos los aficionados al terror de nuestra generación; los ochenta, crecimos leyendo a Stephen King y viendo las películas de Zombis de George A. Romero, las mejores con diferencia hasta que llegó Danny Boyle y sus 28 días después. A partir de ahí se generó una fiebre tanto en cine como en cómic y literatura por “cambiar” al zombi tradicional haciéndole más peligroso, más rápido, más mutante e incluso más inteligente. Sin olvidarnos de Jaume Balagueró, Paco Plaza y REC. Eso sí, salvo pocas excepciones su gusto por la carne humana fresca seguía intacto y la metáfora social que el zombi simboliza como esa violencia que se apodera del homo sapiens cuando esa fina capa llamada civilización se resquebraja por cualquier acto fortuito de nuestra ambigua e imprevisible conducta … creo que saben de sobra de que hablo. De todos los libros de los que he podido hablar hasta ahora, este es uno de esos casos insólitos en que he podido conocer en persona al autor: Juan de Dios Garduño. En tiempos de novelas de a duro hubiera firmado como John God Garduño (eh, eh, eh… es broma) pero estos son tiempos en los que autores en lengua castellana han de firmar sus trabajos sin avergonzarse de sus orígenes, con nombres y apellidos como debe ser. Aunque se escriba como lo haría un autor americano, ambientando su trama en Bangor, estado de Maine, la América profunda, rural, que vota republicano y es temerosa de Dios y amante de las armas. Sí, sí, como lo haría Stephen King, ya que Y PESE A TODO es un homenaje al autor de terror más popular y del que han bebido todos los autores de su generación (con perdón de Peter Straub y Clive Barker). Un paisaje nevado, el silencio tras una guerra global infectada de armas biológicas y dos vecinos con un rencor mutuo al que circunstancias que se salen (totalmente) de lo normal volverán a acercar intereses comunes tan vitales como la supervivencia, un tema que también conecta con otro autor tan ochentero e imprescindible como el cineasta John Carpenter que adaptó a King. Y zombis diferentes, albinos, parecidos a Gárgolas, más mutantes que podridos y quien sabe, quizá los futuros herederos de la tierra, o quizá no. Escrita con agilidad, se lee rápido y hace guiños continuamente a los personajes y lugares comunes de las novelas de King: Dos vecinos; uno frente a otro, uno con una hija y un perro, el otro amante de las armas y la cerveza y en medio criaturas producto de una tercera guerra mundial insólita pero no imposible, ya que la posibilidad de usar antes armas biológicas que nucleares no es en absoluto una exageración. Otra cosa serían las consecuencias de esas armas… Si el terror nos encanta es por que permite meter una situación totalmente irreal dentro de un contexto cotidiano y hacerla verosímil. Quizá la guerra y los zombis son solo un pretexto para hablar de una reconciliación entre dos vecinos, quizá forzosa y obligada por las circunstancias, pero que deja un poso de esperanza a pesar de que el horror la niegue en cada momento. Supervivientes enloquecidos, la espera constante de un ataque en cada momento y el acoso de las criaturas a los cercados protagonistas; ese guiño definitivo al film que lo comenzó todo: La noche de los muertos vivientes Pero Garduño es en el fondo optimista y permite ver que siempre hay esperanza por desesperada que sea la situación y a mi parecer el libro tiene un gran aliciente: Su extensión; es corta y no rellena ni agota páginas inútilmente en unos tiempos de mamotretos parecidos a interminables guías telefónicas. Y eso se agradece.
viernes, 15 de octubre de 2010
Saw 6: cortes dentro y fuera de la pantalla
Se supone que vivimos en una democracia que abolió la censura franquista en 1978 con la constitución Se supone que la clasificación “S” para películas fuertes hace ya años que pasó a mejor vida y se supone que somos uno de los sistemas de exhibición más tolerantes de la Europa comunitaria… El primer aviso sobre la ola de doble moral que se nos avecinaba vino con la retirada de los cines franceses de BAISE MOI (2000) de la novelista y cineasta Vingine Despentes por una denuncia de la extrema derecha francesa retirándola a los cines porno. Aquí se estrenó en las salas de arte y ensayo, cada vez más minoritarias como las salas X, y a la vez alardeábamos de ser más tolerantes que los franceses, hasta finales de 2009. Si algo ha demostrado la prohibición y luego la censura sobre la sexta entrega de la saga SAW, ha sido que nosotros también pecamos de doble moral, sobretodo si vamos alardeando de “librepensadores” y de “tolerantes” por el mundo con la tijera por debajo. Y es que algo huele a podrido en todo esto, viniendo de una ministra de (in)cultura que era guionista y perteneciente a un gobierno “tolerante”. Pienso que siendo un ataque a una película no minoritaria, a la que simplemente se hubiera negado el estreno, como le ha pasado a PIRAÑA 3-D, MARTYRS y otras, sino perteneciente a la saga de más éxito de los últimos años y con una taquilla más que asegurada, las razones podrían ser otras. Más bien me parece una venganza personal de la industria nacional contra la todo poderosa Hollywood que ha “robado” público a nuestro cine desde el nacimiento del cine sonoro. Un desquite efímero y un tiro por la culata, por que ha justificado las bajadas ilegales de Internet, ya que hay un dicho de que todo lo que es prohibido termina dándose a conocer de una u otra forma. Y ha dejado en evidencia a los doble moralistas que van de “progres” por el mundo, ¿acaso nuestras películas de los ochenta como el ATAME de Almodóvar no eran clasificadas X en los USA? Por qué entonces ahora vamos de castradores. Alguien dijo, que la censura, era lo más cercano al fascismo dentro de una democracia y eso no es bueno para nadie. Por que si quieren controlar el pirateo de Internet, lo peor que pueden hacer es ir prohibiendo y mutilando, ya que la bajada de la red, se convertirá en este y otros muchos casos, en la única opción posible.
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